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Circulación segura sobre dos ruedas

nov 2020

Noticias y acciones

Existe una amplia variedad de enfoques para mejorar de forma duradera la seguridad vial de los usuarios de vehículos de dos ruedas motorizados y no motorizados. Además de las diversas medidas, por ejemplo, en las áreas de la tecnología y de la infraestructura, los propios usuarios de la vía pública desempeñan un papel esencial. Estos tienen el deber de contribuir a través de su comportamiento, adquiriendo una mayor conciencia del riesgo y con el cumplimiento de las normativas y de las normas de seguridad a que siga disminuyendo el número de accidentes que afectan a los conductores de motocicletas, ciclomotores, bicicletas convencionales, bicicletas eléctricas y patinetes eléctricos.

Carretera con bicicletas y coches

Los capítulos anteriores de este informe de seguridad vial han dejado claro que, con una amplia variedad de medidas, se puede reducir el número de usuarios de vehículos de dos ruedas heridos o fallecidos en las carreteras de todo el mundo. Aunque ya se ha logrado mucho, en la medida de lo posible, todos los esfuerzos deben dedicarse a evitar que los accidentes se produzcan en primer lugar. Incluso cuando el otro vehículo implicado en la colisión —normalmente, un turismo— circula relativamente despacio, las lesiones suelen ser gravísimas en caso de colisión.

Los conductores de vehículos de dos ruedas en particular corren el mayor riesgo en relación con el kilometraje de sufrir un accidente de tráfico. Esto no solo es así en las zonas no urbanas, donde fallecen la mayoría de los motoristas, sino también en el tráfico en las ciudades. Así lo confirma, por ejemplo, el estudio Road Safety in European Cities – Performance Indicators and Governance Solutions, publicado por el Foro Internacional de Transporte en 2019. Según este estudio, por cada millón de kilómetros recorridos, la conducción de un vehículo de dos ruedas motorizado está asociada a cuatro veces más casos mortales que una bicicleta. Si se compara con los turismos, el riesgo es incluso 23 veces mayor. Por lo tanto, la prevención es la máxima prioridad.

En principio, para todos los tipos de vehículos de dos ruedas se aplica lo siguiente: lo caro no es automáticamente bueno, pero si algo es demasiado barato, suele implicar grandes riesgos. En las pruebas con patinetes eléctricos realizadas por DEKRA, se utilizaron tanto modelos autorizados por el Código de Circulación alemán como no autorizados. En lo relativo a su estabilidad y su acabado, se observaron diferencias significativas. Mientras que, por ejemplo, el modelo autorizado para el tráfico rodado en Alemania superó varias pruebas de colisión contra bordillos con solo ligeros daños, en el caso del patinete no autorizado, la primera colisión idéntica ya produjo la rotura del manillar. En su dilatada experiencia con las bicicletas eléctricas, DEKRA también ha detectado a menudo diferencias significativas de calidad. Por una parte, estas pueden afectar a la estabilidad del cuadro y de la horquilla y, por otra parte, también a la calidad de los frenos y de los dispositivos de iluminación. Además, también puede haber diferencias significativas en la regulación del motor. En particular, en las bicicletas eléctricas con motor frontal, la combinación de una horquilla menos resistente a la torsión y de una mala regulación del motor puede tener un impacto extremadamente negativo sobre el comportamiento de conducción en curvas y, de esta forma, sobre la seguridad al conducir. Así, las caídas graves son inevitables.

Una base importante para todas las medidas — este informe lo vuelve a mostrar muy claramente— son, en primer lugar, las estadísticas detalladas y uniformes, como las que DEKRA exige una y otra vez. Las estadísticas transnacionales, como la base de datos CARE de la UE o los informes anuales de la IRTAD (International Road Trafic and Accident Database), así como las estadísticas nacionales, proporcionan actualmente datos mucho más precisos que hace algunos años. No obstante, en lo que respecta a motocicletas, patinetes eléctricos y ciclomotores, entre otros, en numerosas estadísticas de accidentes sigue faltando una distinción clara entre estos vehículos de dos ruedas a motor. En particular, una base de datos armonizada sobre los accidentes en Europa también sería relevante, ya que la política solo puede crear las condiciones marco adecuadas para una mayor seguridad vial a partir datos de accidentes detallados y precisos.

Para lograr que haya menos accidentes con usuarios vulnerables de la vía pública, existe una gran variedad de medidas. Estas abarcan desde unas buenas condiciones técnicas de los vehículos, en particular de los frenos y la iluminación, hasta cascos con un ajuste adecuado, sistemas de seguridad activa como ABS y ESP o el sistema automático de llamadas de emergencia eCall. Dado que los defectos técnicos también pueden ser parcialmente responsables de un número nada desdeñable de accidentes, es muy importante comprobar en particular la seguridad de las motocicletas en el marco de las inspecciones técnicas periódicas de los vehículos. Además, también hay numerosas medidas que ofrecen un potencial de optimización significativo, como la eliminación de los puntos de peligro, el mantenimiento del equipamiento fijo en las vías de circulación, el control de la velocidad en los puntos negros de accidentes, la instalación de barreras de seguridad adecuadas y la ampliación de los carriles bici, entre otras.

Finalmente, al igual que en los informes de seguridad vial de DEKRA de los últimos años, hay medidas claras que no debemos olvidar: para evitar que se originen situaciones peligrosas en el tráfico rodado, son y siempre serán imprescindibles un comportamiento responsable, la valoración correcta de las propias capacidades y un alto grado de aceptación de las normas por parte de todos los usuarios de la vía pública.

Las exigencias de DEKRA

  • Los usuarios de vehículos de dos ruedas motorizados y no motorizados deben llevar siempre un casco adecuado, independientemente de que lo exija el marco jurídico pertinente.

  • Todos los usuarios de vehículos de dos ruedas deben ser conscientes de lo importantes que son los dispositivos de iluminación activos y pasivos para su seguridad.

  • Para una mejor convivencia, se debe informar a todos los usuarios de la vía pública sobre las normas vigentes en relación con el tráfico ciclista.

  • Los niños en edad escolar primaria deben recibir formación sobre la circulación en bicicleta para aprender las normas de tráfico básicas lo antes posible.

  • Las patrullas ciclistas especializadas de la policía deben prestar siempre atención a la conformidad y a las posibles anomalías de las bicicletas durante sus controles del cumplimiento de las normas de tráfico.

  • Las inspecciones periódicas de vehículos deben ser la norma, también para las motocicletas, y no solo en Europa.

  • El ABS para motocicletas debe extenderse más; si es necesario, también mediante una normativa de equipamiento para las motocicletas más pequeñas.

  • Las manipulaciones del software de las bicicletas eléctricas deben seguir dificultándose y ser castigadas de forma consecuente.

  • Las bicicletas eléctricas recién compradas deben contar con un modo de aprendizaje que le permita al usuario adaptar su aprendizaje al tiempo necesario para familiarizarse «lentamente» con el vehículo.

  • Las bicicletas eléctricas rápidas deben estar equipadas con ABS de serie.

  • Las bicicletas y los patinetes eléctricos de los sistemas de alquiler deben inspeccionarse de forma regular e independiente para garantizar su seguridad técnica.

  • Las empresas de alquiler de bicicletas y patinetes eléctricos deben encontrar opciones que permitan a sus usuarios llevar un casco adecuado.

  • Las empresas de alquiler de patinetes eléctricos deben enseñar eficazmente a sus usuarios a utilizar de forma segura sus vehículos, por ejemplo, mediante un tutorial.

  • Los usuarios de los patinetes eléctricos deben practicar el manejo seguro de estos vehículos en condiciones controladas antes de participar por primera vez en el tráfico rodado.

  • También deben aplicarse límites estrictos de consumo de alcohol antes del uso de los patinetes eléctricos y su cumplimiento debe ser controlado.

  • Se debe desarrollar y conservar la infraestructura para todos los usuarios de la vía pública. El mantenimiento de los carriles bici es especialmente decisivo para la seguridad de los ciclistas.

  • La infraestructura ciclista también debe poder utilizarse en las condiciones climáticas del invierno. Para ello, son necesarios planes para retirar la nieve y echar arenilla.

  • Se debe intensificar la investigación sobre temas importantes relativos a los vehículos de dos ruedas. Las nuevas ideas para la seguridad vial deben evaluarse exhaustivamente y, si los resultados son positivos, autorizarse con rapidez.

  • En el caso de los nuevos conceptos de movilidad, debe crearse lo antes posible un marco jurídico basado en estudios pertinentes con el fin de evitar un peligroso descontrol.

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