Conclusión informe la seguridad vial 2016 - objetivo claro: volver al camino del éxito

abr 2016

Noticias y acciones

Aunque el riesgo de sufrir un accidente mortal o lesiones graves en el transporte de pasajeros haya disminuido en prácticamente todos los estados miembros de la UE en las últimas décadas, no debemos aminorar nuestros esfuerzos de alcanzar una seguridad vial aún mayor. Como se ha visto en los capítulos anteriores de este informe, existe la necesidad de mejoras en una serie de puntos. Medidas en aspectos de tecnología automotriz e infraestructura vial deben tener la misma prioridad que una sensibilización mayor del riesgo de todos los usuarios de la vía pública. Tanto la legislación, la vigilancia del tráfico, los servicios de emergencia como la formación y educación vial pueden contribuir de manera importante en la reducción del número de víctimas mortales y heridos graves.

Los recientes registros de siniestros viales de Alemania, Francia e Italia, entre otros, son alarmantes. Aunque de momento se trata de cifras preliminares, la tendencia es clara y desgraciadamente desfavorable en los estados mencionados. Según la Oficina Federal de Estadística (Statistisches Bundesamt) se prevén para 2015 en Alemania 3.475 víctimas mortales (+2,9 por ciento), el ‘Obervatiore National Interministériel de la Sécurité Routière’ calcula para Francia 3.464 víctimas mortales (+2,4 por ciento) y en Italia se espera un aumento de 1,3 por ciento a aproximadamente 3.425 víctimas mortales según las primeras estimaciones del Istituto Nationale di Stadistica (Istat). A la vista de estos datos, el objetivo estratégico de la comisión de la UE de reducir a la mitad el número de víctimas mortales en el año 2020 respecto al año 2010 parece cada vez más ambicioso – especialmente considerando que tanto en Alemania como en Francia ya en 2014 se registró un aumento respecto al año anterior. Además: Alemania, Francia e Italia suponían en 2014 con un total de 10.142 víctimas fallecidas en siniestros viales el 40 por ciento de todas las víctimas mortales. Cuando las cifras aumentan tanto especialmente en estos estados con un parque móvil relativamente moderno, se evidencia la necesidad urgente de volver al camino del éxito de años anteriores, máxime cuando el transporte de personas dominate en los siniestos viales y centro del presente informe, aumentará aún más en los próximos años en la UE.

Sistemas electrónicos como elementos de la seguridad integral

Los turismos siguen ofreciendo un campo amplio de acción para controlar la seguridad vial. Ejemplo Alemania: Casi dos tercios de todos los implicados en accidentes con daños personales en 2014 eran conductores de turismos, en siniestros graves con daños materiales ellos representaron hasta un 86 por ciento. La causa principal de los choques con daños personales y/o materiales es el error humano: como demuestran otra vez las estadísticas, el ser humano es el responsable de más del 90 por ciento de los siniestros viales. La industria automovilística no incrementa sin razón desde hace años sus esfuerzos en los sistemas de asistencia de la conducción que son capaces de reconocer a tiempo situaciones críticas de conducción y tráfico, advertir de peligros y, en caso necesario, intervenir activamente en la conducción. Esto se complementaría con la tecnología clave de la movilidad 4.0, pudiéndo ser una ayuda adicional en la reducción del número de situaciones de posibles accidentes y por lo tanto en el número de siniestros graves con víctimas mortales y heridos graves junto con una infraestructura inteligente y la conexión en red entre vehículos permitiendo la comunicación entre los propios vehículos (Car-to-Car) y de los vehículos a los sistemas centrales y decentrales (Car-to-Infrastructure).

Condición indispensable en todos los sistemas electrónicos es que funcionen de manera fiable durante toda la vida útil del vehículo. Solo de esta manera pueden producir el efecto deseado. En un futuro la inspección periódica de vehículos será incluso más importante que en la actualidad – también con vistas al aumento de la complejidad de los sistemas y al inminente peligro de manipulaciones electrónicas.

Para terminar no debe faltar una regla clara igual que en los informes sobre seguridad vial de años anteriores de DEKRA: para poder prevenir posibles situaciones peligrosas en la circulación son y serán indispensables un comportamiento responsable, la evaluación de las propias habilidades de cada uno y un alto grado de aceptación de las normas por parte de todos los usuarios de la vía pública. Esto no se podrá cambiar ni con la mejor tecnología automotriz ni con la mejor infraestructura vial.

Exigencias de DEKRA

  • Una mayor penetración en el mercado de los sistemas electrónicos de asistencia a la conducción mediante precios atractivos, explicaciones comprensibles y desarrollo constante de los sistemas de asistencia para la autoprotección y la protección de los demás usuarios.
  • Desarrollo continuo de la inspección técnica de los vehículos en vista a los nuevos sistemas electrónicos y las tecnologías de comunicación relevantes en la seguridad.
  • Permitir un mayor acceso de las organizaciones de control a los datos de los fabricantes necesarios en la inspección de los sistemas electrónicos.
  • Una rápida elaboración del marcolegal de condiciones unificadas internacionalmente sobre las funciones de la conducción alta- y completamente automatizada, especialmente en relación con las leyes en materia de responsabilidad, matriculación, seguridad durante la vida útil del vehículo y protección de datos.
  • Una mayor utilización de las grabadoras de datos de accidentes (Event Data Recorder) para aclarar las circunstancias y causas de los siniestros viales – especialmente referente a las funciones automatizadas de conducción.

  • Promover una infraestructura inteligente (Car-to-Infrastructure comunicación) para poder aprovechar al máximo el potencial del sistema de la conducción asistida y automatizada, también mediante una conexión inteligente a la red de losdistintos modos de transporte (movilidad 4.0).
  • Prioridad de la seguridad vial sobre cuestiones económicas en la planificación y el mantenimiento de la infraestructura (por ejemplo mejor adaptación del pavimiento de la carretera respecto a la desaceleración).

  • Respeto mutuo y empatía con los demás por parte de los usuarios de la vía pública.
  • Participación activa y atenta en la circulación rodada así como máxima prevención de distracciones – tanto por parte de conductores como por parte de los ciclistas y peatones.
  • Unificación a nivel europeo de los procedimientos del examen de conducción según el ejemplo del probado sistema alemán MPU.
  • Reconocimiento de aptidud de conducción con una tasa de alcohol en sangre de 1,1 por mil en vez de 1,6 por mil.
  • Tener en cuenta los informes de aptitud de conducción expedidos en el transporte por carretera en el reconocimiento del control de otros medios de transporte, por ejemplo de pilotos o conductores de tren – no considerar cada aptitud por separado.
  • Aumento del porcentaje en el uso del cinturón de seguridad en los automóviles al 100 por ciento, incluso mediante controles adecuados y efectivos.
  • Aplicación rigurosa del uso obligatorio del cinturón de seguridad en autocares y autobuses de línea de larga distancia.
  • Explicaciones comprensibles sobre la existencia, función, así como los límites de los sistemas de asistencia, y la clarificación de la responsabilidad existente de cada conductor.
  • Una educación vial temprana, preferentemente en las escuelas infantiles y primarias, por ejemplo mediante formación y examen ciclista pertinente en todo el territorio.
  • El fomento específico de las competencias en materia de conducción proactiva y reducción del peligro en la formación y educación de los conductores.
  • Fomento mayor del comportamiento preventivo y responsable de todos los usuarios de la vía pública – por ejemplo mediante cursos sobre conducción segura para conocer los límites personales, información sobre la distracción por Smartphone, sensibilización sobre la importancia de precaución y respeto en la circulación.
  • Aumento del porcentaje en el uso del casco de los ciclistas – especialmente referente a las bicicletas eléctricas con su mayor velocidad media.
  • Normas de tráfico uniformes a nivel europeo, siempre y cuando esto sea posible y sensato.

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