El sistema debe volver a calibrarse cada vez que se ajusta la presión de inflado

25 jun 2026Seguridad en carretera / Mobility Stories
Desde noviembre de 2014, todos los turismos de nueva matriculación de la Unión Europea deben estar equipados con sistemas de control de la presión de neumáticos. Según estimaciones de la Asociación Federal Alemana del Comercio de Neumáticos y Vulcanización, más del 70 % de los turismos en Alemania ya lo incorporan. Desde julio de 2024, también es obligatorio equiparlo en camiones, autobuses y remolques pesados. Una vez configurado este sistema, se encarga de supervisar automáticamente la presión de los neumáticos y avisar de cualquier desviación respecto al valor establecido mediante un indicador en el salpicadero.
¿Significa esto que, al disponer de un sistema de control de la presión de los neumáticos, ya no necesitamos controlar periódicamente la presión? No es tan sencillo como eso, afirman los expertos de DEKRA: todo aquel que piense que no debe preocuparse por los neumáticos se equivoca.
«En principio, los sistemas de control de la presión de los neumáticos funcionan con precisión y fiabilidad, pero tienen una tolerancia asociada al sistema antes de que se active una alerta», explica Christian Koch, experto en neumáticos. Esta tolerancia es necesaria porque, de lo contrario, el sistema mostraría la alerta con demasiada frecuencia debido a las inevitables fluctuaciones de presión en los neumáticos provocadas por la temperatura. El umbral de aviso establecido es del 20 % con respecto a la presión de inflado cuando está el neumático caliente.
«Además, en los sistemas “indirectos” no se puede leer directamente la presión de inflado concreta de cada neumático». Por este motivo, el experto recomienda comprobar periódicamente la presión de inflado de los neumáticos, a pesar de contar con un sistema de control automático. Este control debería ir acompañado, preferiblemente, de una revisión de los neumáticos para detectar objetos clavados, como clavos o tornillos, así como para echar un vistazo al patrón de desgaste y otros daños.
Hay que tener en cuenta que el sistema debe volver a calibrarse cada vez que se ajuste la presión de inflado, por ejemplo, debido a una mayor carga o a un mayor número de ocupantes cuando uno se va de vacaciones. La medición de la presión de inflado debe hacerse siempre en frío, es decir, antes de iniciar el viaje. Independientemente de ello, se recomienda revisar los neumáticos al menos cada cuatro semanas.
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