No hay que cambiar al modo turbo demasiado rápido
19 may 2026 Mobility Stories / Seguridad en carreteraCada vez son más los ciclistas que se pasan a la bicicleta eléctrica. En Alemania, por ejemplo, en 2025 circulaban por las calles unos 17,2 millones de bicicletas con motor eléctrico. Eso supone casi siete veces más que hace diez años. Una bicicleta eléctrica facilita el pedaleo; en concreto, las subidas se superan con mayor facilidad que con la «bicicleta convencional», sin olvidar lo divertida que resulta. «Esta facilidad puede llevar a los nuevos usuarios a activar el modo turbo demasiado pronto al principio», afirma Jochen Hof, experto en bicicletas de DEKRA. «Los principiantes deben saber que una bicicleta eléctrica difiere considerablemente de una bicicleta sin motor en cuanto a peso, manejo y comportamiento en la carretera». Las personas mayores, en particular, tienen un mayor riesgo de sufrir accidentes.
Las bicicletas eléctricas son mucho más pesadas que las bicicletas normales y, por lo tanto, no son tan fáciles de controlar como estas. Quien subestime esto puede caerse más fácilmente al detenerse o incluso estando parado. La adaptación requiere, sobre todo, una aceleración potente y una mayor velocidad de marcha. En este sentido, es necesario conducir con mayor previsión y seguridad sobre el sillín. Además, con la asistencia del motor, aumenta el radio de giro. Para coordinar todo esto, se necesita práctica.
Muchos también tienen que acostumbrarse a manejar los potentes frenos hidráulicos de las bicicletas eléctricas. La mayor fuerza de frenado debe dosificarse para poder frenar rápidamente en situaciones críticas sin perder el equilibrio. Por eso, al principio conviene tomárselo con calma hasta que uno se sienta seguro sobre el sillín. Se recomienda especialmente un curso específico de seguridad vial para quienes se pasan a este tipo de bicicletas y para los principiantes.
Para circular con seguridad en bicicleta eléctrica, el experto Jochen Hof recomienda extremar la precaución al girar, en los cruces y en los puntos con poca visibilidad. También es recomendable llevar ropa llamativa y encender las luces con antelación. De este modo, los demás usuarios de la vía pública no te pasarán por alto tan fácilmente. Asimismo, hay que tener en cuenta los errores de los demás y adaptar la propia forma de conducir en consecuencia. Y es que los demás usuarios de la vía pública suelen subestimar la mayor aceleración y velocidad de las bicicletas eléctricas. Por supuesto, para tu propia seguridad, no puede faltar el casco.